miércoles, 11 de mayo de 2011

Miguel López Melero hace reflexionar sobre el modelo educativo por el que los Síndrome de Down son personas con capacidad de aprendizaje




Miguel López Melero, catedrático de la Universidad de Málaga en el departamento de Didáctica y Organización Escolar en la Facultad de Ciencias de la Educación, ha hecho reflexionar esta mañana a los asistentes de su ponencia ‘Diversidad Funcional y Proceso Educativo’ del I Festival de Cine Social de La Villa de Vélez-Málaga sobre el modelo educativo que él defiende y que aboga por que las personas excepcionales, concretamente los Síndrome Down, pueden ser personas competentes con gran capacidad de aprendizaje si se cambia la educación y la sociedad.


Frente a este modelo, López Melero no comparte aquel al que se enfrentan las familias cuando llega una persona excepcional a sus vidas y que limita la proyección de los Síndrome Down bajo la creencia de que son personas incapaces de aprender, avalado por médicos y psicólogos. “Si se modifica el contexto y el modelo educativo, los Down también cambiarán y los padres modificarán asimismo la manera de relacionarse con ellos”, reflexiona el ponente.


Miguel López Melero ha expuesto que aún hoy existe una subcultura con respecto a las competencias cognitivas y culturales de las personas con algún tipo de discapacidad, y especialmente, con las personas con Síndrome de Down. En su experiencia, como tutor del actor malagueño Pablo Pineda que protagonizó la película ‘Yo También’, asegura que en los últimos 50 años el progreso y desarrollo de la vida de los Down se ha producido gracias al movimiento “de ellos mismos y sus familiares”. En este sentido ha planteado dos cuestiones para que el público y la sociedad sigan recapacitando sobre este colectivo.


En primer lugar, desea acabar con el tópico de que los Síndrome de Down son personas invisibles en la sociedad porque no son necesarias para transformarla y tampoco en la escuela porque no van a cambiar el currículum. “El mundo no está organizado en función de las personas excepcionales, lo mismo que ocurría con la mujer y los negros hace tiempo”.


Y por otro lado, impulsar que el I Festival de Cine Social de La Villa cumpla la finalidad de redefinir la idea o estereotipo que se tiene de las personas excepcionales. Miguel López Melero piensa que la construcción de un nuevo mundo “es doloroso” pero sabe que si “se cree en la construcción del mismo es posible la transformación”. Por ello, pone en los padres la responsabilidad primera de ‘tirar’ de esta tarea con el fin de vencer las limitaciones. “Nuestra lucha: vencer que cuando nazca un Down nos digan que son niños, que por sus características biológicas, difícilmente van a adquirir cultura que les posibilite ser unas personas normales”, considera.